VALLE DE ABDALAJIS: Pero saliendo de mi boca, no tiene tanta maldad ni...

Pero saliendo de mi boca, no tiene tanta maldad ni tanta malaleche, como cuando sale de la vuestra. Y, vamos, el que me vea ahora a mí el plumero, es que es tonto de remate porque, vamos, a estas alturas... ¡Ojú, Dios mío! ¡cómo está el patio! Pero, bueno, vamos a ver, ¿es que aquí no hay nadie coherente, por Dios?