Artículos de Opinión
ECOLOGíA: Energía y las campañas
Carl Pope
17 de octubre de 2006
Las noticias del día se ven dominadas por el más reciente escándalo parlamentario y los descorazonadores informes procedentes de Irak. Pero no debemos dejar de lado el hecho de que nuestro país todavía necesita una política energética sensata —o que los resultados de las inminentes elecciones nos alejen de las soluciones energéticas sucias y nos acerquen a otras más limpias, seguras y baratas.
Los altos costos de la gasolina, nuestra adicción petrolera y sus amenazas contra nuestra seguridad, las consecuencias cada vez más obvias del calentamiento global y la influencia corruptora de las grandes petroleras en nuestra vida política, se han combinado este año para elevar la energía y los temas medioambientales a la cumbre de las prioridades de los votantes. También han ayudado a incrementar las exigencias de un cambio de dirección.
El Bradenas Center para el Estudio del Congreso, de la Universidad de Nueva York, ha revelado que aproximadamente el 10% de los votantes dice que el Congreso ha realizado una buena labor en el tema energético. El 80% dice que está preocupado por este tema y el 70% que lo está por el calentamiento global. Este año, los votantes buscan candidatos que aporten soluciones a nuestros urgentes problemas energéticos —problemas que pueden haber desaparecido de las noticias, pero no de las prioridades de los votantes.
El energético es un tema candente en la campaña electoral, desde los comicios parlamentarios y gubernatoriales a las campañas locales, pasando por las propuestas electorales. Es el pasaporte para llegar a una discusión mucho más relevante con los votantes —una conversación que incluye la economía nacional, la política exterior, los temas de los consumidores, la agricultura, el calentamiento global, el medio ambiente e incluso el desarrollo económico local.
En anuncios electorales tanto demócratas como republicanos, los candidatos veteranos y novatos debaten intensamente la necesidad de acabar con nuestra dependencia petrolera, responder a las compañías energéticas y construir un futuro energético más limpio.
En Colorado, un anuncio del candidato a la gobernatura Bill Ritter dice: "En Colorado, el futuro es construir molinos de viento y plantar campos de trigo", y promete invertir "en una nueva economía energética para que todas las familias de Colorado puedan prosperar". El candidato republicano Mark Kennedy, de Minnesota, promete en sus anuncios que trabajará para "promover combustibles alternativos como el etanol, los híbridos y el hidrógeno".
El congresista republicano Jim Nussle, candidato a la gobernatura de Iowa, promete en su anuncio: "Voy a trabajar para desarrollar energías alternativas para crear buenos empleos en Iowa". Y en Tennessee, un anuncio del candidato al Senado federal Harold Ford Jr. Nos dice lo siguiente: "Necesitamos una nueva manera de pensar sobre la tecnología que utilice a nuestros trabajadores, nuestras cosechas y les dé un respiro a todos ustedes".
Y los miles de voluntarios del Sierra Club que llaman a los votantes o los visitan puerta a puerta para hablar de los temas de esta campaña, nos informan que la gente hace muchas preguntas sobre energía: "¿Trata mi senador de mejorar la eficacia de los carros?" "¿Va a trabajar nuestro próximo gobernador en incrementar el uso de fuentes de energía alternativas, como la solar o la de viento, al tiempo que ahorra dinero al consumidor, crea empleos y deja el aire más limpio?" "¿Va a continuar nuestro representante apoyando políticas energéticas trasnochadas que nos impiden avanzar, aumentan la amenaza del calentamiento global y hacen peligrar el futuro de nuestros hijos?"
Hay expertos y analistas que nos dicen que ya que los precios de la gasolina han descendido temporalmente a menos de tres dólares por galón, los votantes se van a olvidar de los altos costos de la energía el día de la votación. Pero esto no es lo que estamos viendo en el Sierra Club. Los votantes hablan claramente de que nuestro país tiene un problema energético, que necesitamos soluciones urgentemente, que los días de no hacer nada se han acabado.
La verdad es que el escándalo Foley, incluso el deprimente hecho de que Henry Kissinger todavía tiene influencia en nuestra política exterior, han reforzado la percepción de que ya es hora de hacer cambios —cambios a candidatos que estén dispuestos a presentar nuevos hábitos energéticos para nuestro país.
Carl Pope es el director ejecutivo delSierra Club. Http://www.sierraclub.org/.
ECOLOGíA: Energía y las campañas
Carl Pope
17 de octubre de 2006
Las noticias del día se ven dominadas por el más reciente escándalo parlamentario y los descorazonadores informes procedentes de Irak. Pero no debemos dejar de lado el hecho de que nuestro país todavía necesita una política energética sensata —o que los resultados de las inminentes elecciones nos alejen de las soluciones energéticas sucias y nos acerquen a otras más limpias, seguras y baratas.
Los altos costos de la gasolina, nuestra adicción petrolera y sus amenazas contra nuestra seguridad, las consecuencias cada vez más obvias del calentamiento global y la influencia corruptora de las grandes petroleras en nuestra vida política, se han combinado este año para elevar la energía y los temas medioambientales a la cumbre de las prioridades de los votantes. También han ayudado a incrementar las exigencias de un cambio de dirección.
El Bradenas Center para el Estudio del Congreso, de la Universidad de Nueva York, ha revelado que aproximadamente el 10% de los votantes dice que el Congreso ha realizado una buena labor en el tema energético. El 80% dice que está preocupado por este tema y el 70% que lo está por el calentamiento global. Este año, los votantes buscan candidatos que aporten soluciones a nuestros urgentes problemas energéticos —problemas que pueden haber desaparecido de las noticias, pero no de las prioridades de los votantes.
El energético es un tema candente en la campaña electoral, desde los comicios parlamentarios y gubernatoriales a las campañas locales, pasando por las propuestas electorales. Es el pasaporte para llegar a una discusión mucho más relevante con los votantes —una conversación que incluye la economía nacional, la política exterior, los temas de los consumidores, la agricultura, el calentamiento global, el medio ambiente e incluso el desarrollo económico local.
En anuncios electorales tanto demócratas como republicanos, los candidatos veteranos y novatos debaten intensamente la necesidad de acabar con nuestra dependencia petrolera, responder a las compañías energéticas y construir un futuro energético más limpio.
En Colorado, un anuncio del candidato a la gobernatura Bill Ritter dice: "En Colorado, el futuro es construir molinos de viento y plantar campos de trigo", y promete invertir "en una nueva economía energética para que todas las familias de Colorado puedan prosperar". El candidato republicano Mark Kennedy, de Minnesota, promete en sus anuncios que trabajará para "promover combustibles alternativos como el etanol, los híbridos y el hidrógeno".
El congresista republicano Jim Nussle, candidato a la gobernatura de Iowa, promete en su anuncio: "Voy a trabajar para desarrollar energías alternativas para crear buenos empleos en Iowa". Y en Tennessee, un anuncio del candidato al Senado federal Harold Ford Jr. Nos dice lo siguiente: "Necesitamos una nueva manera de pensar sobre la tecnología que utilice a nuestros trabajadores, nuestras cosechas y les dé un respiro a todos ustedes".
Y los miles de voluntarios del Sierra Club que llaman a los votantes o los visitan puerta a puerta para hablar de los temas de esta campaña, nos informan que la gente hace muchas preguntas sobre energía: "¿Trata mi senador de mejorar la eficacia de los carros?" "¿Va a trabajar nuestro próximo gobernador en incrementar el uso de fuentes de energía alternativas, como la solar o la de viento, al tiempo que ahorra dinero al consumidor, crea empleos y deja el aire más limpio?" "¿Va a continuar nuestro representante apoyando políticas energéticas trasnochadas que nos impiden avanzar, aumentan la amenaza del calentamiento global y hacen peligrar el futuro de nuestros hijos?"
Hay expertos y analistas que nos dicen que ya que los precios de la gasolina han descendido temporalmente a menos de tres dólares por galón, los votantes se van a olvidar de los altos costos de la energía el día de la votación. Pero esto no es lo que estamos viendo en el Sierra Club. Los votantes hablan claramente de que nuestro país tiene un problema energético, que necesitamos soluciones urgentemente, que los días de no hacer nada se han acabado.
La verdad es que el escándalo Foley, incluso el deprimente hecho de que Henry Kissinger todavía tiene influencia en nuestra política exterior, han reforzado la percepción de que ya es hora de hacer cambios —cambios a candidatos que estén dispuestos a presentar nuevos hábitos energéticos para nuestro país.
Carl Pope es el director ejecutivo delSierra Club. Http://www.sierraclub.org/.