MANIOBRAS SUCIAS DEL PP PARA GANAR VOTOS.
¿HARAN LO MISMO EN EL VALLE CON LOS VIEJOS DEL CONVENTO Y OTROS?
CASTELLó AVALA EL EMPADRONAMIENTO DE 117 RUMANOS CON DERECHO A VOTO EN CáRITAS
El Ayuntamiento de Castelló, gobernado por el Partido Popular, ha permitido el empadronamiento en la sede castellonense de Cáritas Diocesana (perteneciente al Obispado) de 117 rumanos que han utilizado esta misma dirección para solicitar el derecho a voto en las elecciones municipales del 27 de mayo, según datos a los que ha accedido este diario.
Dicha situación implica que, gracias a un empadronamiento masivo en un único domicilio y al visto bueno del Gobierno local, más de un centenar de personas que no residen realmente en dicho edificio han sido inscritos en el censo electoral de la capital de la Plana.
Las condiciones de la sede de Cáritas Diocesana, que únicamente es un centro de asesoramiento sin ningún tipo de residencia o viviendas, imposibilita que los 117 votantes mencionados residan realmente en dicha dirección. Además, al margen de este empadronamiento, se desconoce si existe algún documento que demuestre la residencia de estas personas en Castelló.
La salida a la luz pública de esta circunstancia abre un capítulo más de dos polémicas que han copado de forma paralela la actualidad de las últimas semanas: la supuesta carrera por la obtención del voto rumano y las denuncias atribuidas al PP por el supuesto empadronamiento de habitantes ficticios en el censo electoral de varias localidades de Castelló. La gravedad de las supuestas alteraciones del censo electoral y una posible adulteración de los comicios municipales de mayo ha motivado que algunos de estos casos hayan sido incluso llevados ante la Fiscalía. Los empadronamientos constituyen un requisito ineludible para el acceso al derecho a voto y, en el caso de la capital de la Plana, el gobierno del Partido Popular dirigido por Alberto Fabra es el responsable de certificar la veracidad de las inscripciones.
De hecho, las autoridades municipales son responsables de ejercer el control del padrón de cara a impedir posibles malversaciones en el listado de ciudadanos castellonenses. Sin embargo, a fecha de hoy, el gobierno local no ha cuestionado la validez del empadronamiento según el cual 117 personas de nacionalidad rumana convivirían en la misma dirección. A media tarde de ayer, un redactor de este diario se trasladó a la sede de Cáritas Diocesana de Castelló al objeto de preguntar por alguno de los 117 habitantes que supuestamente residen simultáneamente en el mismo domicilio. A pesar del gran número de moradores registrados de forma oficial, no había nadie para responder al timbre.
(www.levante-emv.com, 17/05/07)
DIEZ POLACOS EN CASA DEL ALCALDE DE LA TODOLELLA
El escándalo de los censos electorales no cesa. A medida que se acerca la cita con las urnas, prevista para el domingo 27 de mayo, afloran casos con nuevas sospechas sobre el comportamiento de cargos públicos en la alteración de los padrones en diferentes poblaciones de Castelló. El último de ellos, en la Todolella. El alcalde de este municipio, Alfredo Querol, del Partido Popular, ha empadronado en su domicilio a diez ciudadanos de origen polaco, según informaciones a las que ha accedido este diario.Querol tiene registrada su residencia en un edificio de la calle San Cristóbal de la Todolella. Un domicilio en el que, según el padrón de habitantes, vivía el alcalde, junto a otros tres familiares hasta la incorporación de los diez polacos. Los ciudadanos comunitarios disponen de derecho al voto, siempre que lo soliciten de manera expresa antes de las elecciones. Así lo hizo el grupo de ciudadanos del Este empadronados en casa del alcalde. Fuentes consultadas por este diario no supieron concretar si los diez ciudadanos de origen polaco son residentes habituales en la Todolella.
(www.levante-emv.com, 17/05/07).
¿HARAN LO MISMO EN EL VALLE CON LOS VIEJOS DEL CONVENTO Y OTROS?
CASTELLó AVALA EL EMPADRONAMIENTO DE 117 RUMANOS CON DERECHO A VOTO EN CáRITAS
El Ayuntamiento de Castelló, gobernado por el Partido Popular, ha permitido el empadronamiento en la sede castellonense de Cáritas Diocesana (perteneciente al Obispado) de 117 rumanos que han utilizado esta misma dirección para solicitar el derecho a voto en las elecciones municipales del 27 de mayo, según datos a los que ha accedido este diario.
Dicha situación implica que, gracias a un empadronamiento masivo en un único domicilio y al visto bueno del Gobierno local, más de un centenar de personas que no residen realmente en dicho edificio han sido inscritos en el censo electoral de la capital de la Plana.
Las condiciones de la sede de Cáritas Diocesana, que únicamente es un centro de asesoramiento sin ningún tipo de residencia o viviendas, imposibilita que los 117 votantes mencionados residan realmente en dicha dirección. Además, al margen de este empadronamiento, se desconoce si existe algún documento que demuestre la residencia de estas personas en Castelló.
La salida a la luz pública de esta circunstancia abre un capítulo más de dos polémicas que han copado de forma paralela la actualidad de las últimas semanas: la supuesta carrera por la obtención del voto rumano y las denuncias atribuidas al PP por el supuesto empadronamiento de habitantes ficticios en el censo electoral de varias localidades de Castelló. La gravedad de las supuestas alteraciones del censo electoral y una posible adulteración de los comicios municipales de mayo ha motivado que algunos de estos casos hayan sido incluso llevados ante la Fiscalía. Los empadronamientos constituyen un requisito ineludible para el acceso al derecho a voto y, en el caso de la capital de la Plana, el gobierno del Partido Popular dirigido por Alberto Fabra es el responsable de certificar la veracidad de las inscripciones.
De hecho, las autoridades municipales son responsables de ejercer el control del padrón de cara a impedir posibles malversaciones en el listado de ciudadanos castellonenses. Sin embargo, a fecha de hoy, el gobierno local no ha cuestionado la validez del empadronamiento según el cual 117 personas de nacionalidad rumana convivirían en la misma dirección. A media tarde de ayer, un redactor de este diario se trasladó a la sede de Cáritas Diocesana de Castelló al objeto de preguntar por alguno de los 117 habitantes que supuestamente residen simultáneamente en el mismo domicilio. A pesar del gran número de moradores registrados de forma oficial, no había nadie para responder al timbre.
(www.levante-emv.com, 17/05/07)
DIEZ POLACOS EN CASA DEL ALCALDE DE LA TODOLELLA
El escándalo de los censos electorales no cesa. A medida que se acerca la cita con las urnas, prevista para el domingo 27 de mayo, afloran casos con nuevas sospechas sobre el comportamiento de cargos públicos en la alteración de los padrones en diferentes poblaciones de Castelló. El último de ellos, en la Todolella. El alcalde de este municipio, Alfredo Querol, del Partido Popular, ha empadronado en su domicilio a diez ciudadanos de origen polaco, según informaciones a las que ha accedido este diario.Querol tiene registrada su residencia en un edificio de la calle San Cristóbal de la Todolella. Un domicilio en el que, según el padrón de habitantes, vivía el alcalde, junto a otros tres familiares hasta la incorporación de los diez polacos. Los ciudadanos comunitarios disponen de derecho al voto, siempre que lo soliciten de manera expresa antes de las elecciones. Así lo hizo el grupo de ciudadanos del Este empadronados en casa del alcalde. Fuentes consultadas por este diario no supieron concretar si los diez ciudadanos de origen polaco son residentes habituales en la Todolella.
(www.levante-emv.com, 17/05/07).