UNESCO tiene un mandato de promocionar la paz, el desarrollo humano y la seguridad, a través de sus campos de competencia. Su interés en el agua se funda en un compromiso de larga data con la investigación científica del ciclo hidrológico, pero nunca se ha limitado a la ciencia por sí misma. Así, al crear el Programa Hidrológico Internacional (PHI) en 1975, fue pionera de los esfuerzos para proporcionar una base científica para evaluar los recursos hídricos mundiales y formular principios éticos y socioeconómicos destinados a guiar las prácticas de ordenación y desarrollo del agua. Hoy día, los papeles de educación, capacitación y alianzas creativas están asumiendo un lugar central en el esfuerzo de construir un futuro mejor y más seguro.