Drenaje y depuración de las aguas interiores
Además, Adif viene realizando en paralelo a esta construcción, un exhaustivo sistema de depuración y control de la calidad de las aguas que afluyen a la Cuenca del Río Guadalhorce. El sistema constructivo de los túneles es limpio, ya que no se emplean explosivos ni ningún otro tipo de sistema no mecánico, lo que impide la posible contaminación química u orgánica del agua encontrada en su interior durante el avance de los trabajos.
La excavación se realiza mediante el empleo de dos máquinas tuneladoras TBM de doble escudo, iguales a las empleadas en la construcción de los túneles de Guadarrama, recientemente terminados. El proceso se basa en la rotura de la roca mediante la acción mecánica de la cabeza de corte de la máquina a través de una serie de cortadores.
En los túneles, el drenaje del agua subterránea captada se realiza a través de una canaleta central. El agua se vierte a unos sistemas de depuración y posteriormente al cauce del Arroyo del Quinto, afluente del río Guadalhorce en el término municipal de álora. Previamente a esta operación de vertido, se realiza un control sistemático de la calidad del agua, siguiendo los requerimientos de la Declaración de Impacto Ambiental de estas obras y de la normativa vigente sobre vertidos de agua.
Para evitar la contaminación por sólidos en suspensión procedentes de la propia excavación, se han construido sendas balsas de decantación a la salida de ambos túneles, que cuentan con fosas de retención de grasas para poder captar posibles arrastres de aceites procedentes de vertidos accidentales de la maquinaria empleada en las obras.
Estos sistemas de depuración se realizan en tres fases correlativas: Una primera fase donde se realiza el depósito de sólidos arrastrados por el agua. En la segunda, se produce la retención de todas las sustancias de densidad menor que la del agua (espumas, grasas...). En la tercera y última fase se efectúa la decantación de los sólidos en suspensión, fundamentalmente arenas.
Todo este proceso, está controlado por un programa de toma de muestras y análisis periódicos del agua vertida, por laboratorios oficiales, al objeto de identificar y controlar la posible presencia de elementos y/o productos contaminantes. Todos los ensayos realizados hasta la fecha han proporcionado resultados inferiores a los parámetros establecidos en la normativa vigente (Real Decreto 606/2003).
Este programa de control periódico se encuentra recogido en una "Declaración de Vertido" previa al inicio de los mismos, aprobada por el organismo Cuencas Mediterráneas de Andalucía (antigua Confederación Hidrográfica del Sur). Otros organismos oficiales, como es el caso de la Diputación de Málaga, realizan por su parte otros ensayos de contraste de la calidad del agua.
Estas actuaciones han hecho posible que los aportes de agua procedentes de los túneles, vertidos al cauce mencionado, queden libres de sustancias contaminantes.
ESTO TIENE PUESTO ADIF EN SU PAGINA ¿SERA POSIBLE?
LO DICEN COMO QUE EL AGUA QUE SALE ES UN TONTERIA
¡QUE POCA VERGUENZA!
Febcar.
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La excavación se realiza mediante el empleo de dos máquinas tuneladoras TBM de doble escudo, iguales a las empleadas en la construcción de los túneles de Guadarrama, recientemente terminados. El proceso se basa en la rotura de la roca mediante la acción mecánica de la cabeza de corte de la máquina a través de una serie de cortadores.
En los túneles, el drenaje del agua subterránea captada se realiza a través de una canaleta central. El agua se vierte a unos sistemas de depuración y posteriormente al cauce del Arroyo del Quinto, afluente del río Guadalhorce en el término municipal de álora. Previamente a esta operación de vertido, se realiza un control sistemático de la calidad del agua, siguiendo los requerimientos de la Declaración de Impacto Ambiental de estas obras y de la normativa vigente sobre vertidos de agua.
Para evitar la contaminación por sólidos en suspensión procedentes de la propia excavación, se han construido sendas balsas de decantación a la salida de ambos túneles, que cuentan con fosas de retención de grasas para poder captar posibles arrastres de aceites procedentes de vertidos accidentales de la maquinaria empleada en las obras.
Estos sistemas de depuración se realizan en tres fases correlativas: Una primera fase donde se realiza el depósito de sólidos arrastrados por el agua. En la segunda, se produce la retención de todas las sustancias de densidad menor que la del agua (espumas, grasas...). En la tercera y última fase se efectúa la decantación de los sólidos en suspensión, fundamentalmente arenas.
Todo este proceso, está controlado por un programa de toma de muestras y análisis periódicos del agua vertida, por laboratorios oficiales, al objeto de identificar y controlar la posible presencia de elementos y/o productos contaminantes. Todos los ensayos realizados hasta la fecha han proporcionado resultados inferiores a los parámetros establecidos en la normativa vigente (Real Decreto 606/2003).
Este programa de control periódico se encuentra recogido en una "Declaración de Vertido" previa al inicio de los mismos, aprobada por el organismo Cuencas Mediterráneas de Andalucía (antigua Confederación Hidrográfica del Sur). Otros organismos oficiales, como es el caso de la Diputación de Málaga, realizan por su parte otros ensayos de contraste de la calidad del agua.
Estas actuaciones han hecho posible que los aportes de agua procedentes de los túneles, vertidos al cauce mencionado, queden libres de sustancias contaminantes.
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