LA OPINION DE MALAGA. COM
JUEVES 17 DE noviembre de 2005
¿Villa de manantiales?
La carretera que une álora y Valle de Abdalajís es angosta. Serpentea todo el rato. Es una ruta paisajística, coronada con el macizo de Abdalajís, horadado por las tuneladoras que abren paso al AVE. A los lados, gigantescos viaductos para la alta velocidad imprimen un sello espectacular a la comarca. Pero el AVE no parará en la zona. Sus obras han pinchado un acuífero que era importante fuente de suministro para los vecinos del Valle. Las pintadas contrarias y alusivas afloran por muchas paredes. En uno de los letreros, justo en la variante del pueblo, antes de enfilar la comarcal hacia Antequera, han dibujado una esquela a los acuíferos.
Un lugareño nos indica que a una milla escasa los camiones cuba procedentes de Antequera no dejan de hacer parada en el depósito municipal. Lo comprobamos enseguida al toparnos con Julio López y Octavio Gámez. Cada cuatro horas, llegan tres camiones grandes y uno mediano. "Aquí hubo siempre agua, pero ahora tienen muchos problemas. De hecho, en el cartel del pueblo, reza el lema `Villa de Manantiales´. Es contradictorio", expresan.
El Ministerio de Fomento trabaja cerca para compensar al municipio. Sobre un suelo alfombrado de blanco caliza, varios operarios utilizan auriculares para protegerse de los ruidos y vibraciones de la máquina de hacer sondeos. El que parece el encargado conversa animadamente con un agente de la Policía Local del Valle de Abdalajís. Nos cuenta que ya han bajado a 124 metros de profundidad y que esperan encontrar agua a 165. "ésa es la teoría, a ver lo que pasa", apostilla mientras los obreros insertan un tubo más al barreno para ahondar un poco más.
Fabcarrasco.
JUEVES 17 DE noviembre de 2005
¿Villa de manantiales?
La carretera que une álora y Valle de Abdalajís es angosta. Serpentea todo el rato. Es una ruta paisajística, coronada con el macizo de Abdalajís, horadado por las tuneladoras que abren paso al AVE. A los lados, gigantescos viaductos para la alta velocidad imprimen un sello espectacular a la comarca. Pero el AVE no parará en la zona. Sus obras han pinchado un acuífero que era importante fuente de suministro para los vecinos del Valle. Las pintadas contrarias y alusivas afloran por muchas paredes. En uno de los letreros, justo en la variante del pueblo, antes de enfilar la comarcal hacia Antequera, han dibujado una esquela a los acuíferos.
Un lugareño nos indica que a una milla escasa los camiones cuba procedentes de Antequera no dejan de hacer parada en el depósito municipal. Lo comprobamos enseguida al toparnos con Julio López y Octavio Gámez. Cada cuatro horas, llegan tres camiones grandes y uno mediano. "Aquí hubo siempre agua, pero ahora tienen muchos problemas. De hecho, en el cartel del pueblo, reza el lema `Villa de Manantiales´. Es contradictorio", expresan.
El Ministerio de Fomento trabaja cerca para compensar al municipio. Sobre un suelo alfombrado de blanco caliza, varios operarios utilizan auriculares para protegerse de los ruidos y vibraciones de la máquina de hacer sondeos. El que parece el encargado conversa animadamente con un agente de la Policía Local del Valle de Abdalajís. Nos cuenta que ya han bajado a 124 metros de profundidad y que esperan encontrar agua a 165. "ésa es la teoría, a ver lo que pasa", apostilla mientras los obreros insertan un tubo más al barreno para ahondar un poco más.
Fabcarrasco.