No queremos, quienes aquí nos reunimos, ni la JUSTICIA del “farruquito” ni la comprensión judicial hacia el presidente de Telefónica, Cesar Alierta. Detestamos la benevolencia con el expresidente del B.B.V. Emilio Ybarra, la condescendencia con Emilio Botín, e igualmente abominamos del “humanismo judicial” con los asesinos del matrimonio joyero de Casteldefell. Detestamos actuaciones judiciales como la seguida en la catástrofe del Camping de Biescas e igualmente despreciamos la insensibilidad demostrada ante la insostenible impunidad de jóvenes delincuentes, irresponsables ante el asesinato de sus iguales y tocados por la vara mágica de la comprensión de quienes enjuician, ante la indefensión de familiares y víctimas sobrevenidas por tanta tolerancia judicial. Nos oponemos a la justicia siempre generosa para el poderoso, y nos enfrentamos ante el ensañamiento procesal contra el ciudadano débil, aquel que se ve atado de piés y manos ante la falta de medios para defenderse o ante la nula comprensión de sus aplastantes peticiones; denunciamos la forma de hacer JUSTICIA que permite encarcelar a un pastor de cabras que mató a un lagarto, o a quien se atrevió proveerse de unas plantas silvestres (poleo) para prepararse una infusión, mientras y por el contrario sesudos enjuiciadores nunca encuentran la vía idónea para el procesamiento de quienes contaminan ríos, inutilizan playas, arrasan con grandes zonas forestales especialmente protegidas, envenenan la atmósfera con gases nocivos o invaden nuestras mejores reservas con apetitos especulativos siempre insaciables.
PAPA HUELVA.
PAPA HUELVA.