He leído algunos
correos anteriores y me ha hecho gracia lo del percance dialéctico con los picoletos porque nosotros, un montón de tus primos, también lo tuvimos años ha. Figúrate, vivían todavía tita Carmen y tito Antonio y sus nietos eran pequeñitos pequeñitos y sus "papás" se los dejaron una
noche mientras nos íbamos todos a
bailar al
Caballo Rojo, que yo llamo la "Jaca Colorá". Cuando salíamos a las mil de la noche se acercaron a identificarnos porque hacíamos ruido jajaja. Ya me gustaría repetirlo,
... (ver texto completo)