Me estaba acordando ahora, de un día, cuando yo tenía más o menos 16 ó 17 añitos y, con un
amigo, fuimos a echar un paseíto por el
campo, a rebuscar algunas almendrillas, para mal-venderlas an cá Joseíto Lucas y, cuando echamos mano al bolsillo, para encender un cigarrillo, sólo llevábamos un mechero pero, la suerte estaba de nuestro lado y, andando por esos
caminos de Dios, nos encontramos un trozo de papel de periódico y, más alante, una planta de manzanilla que, rebuscando y rebuscando entre su
... (ver texto completo)