En las noches de mi Andalucía,
Los campanilleros por la madrugá,
Me despiertan con sus campanillas,
Y con sus guitarras me hacen llorar.
A la puerta de un rico avariento,
Llegó Jesucristo y limosna pidió,
Y el rico en vez de rocorrerle,
Los perros le achuchó,
Pero quiso Dios,
Que los perros de rabia murieron
Y el rico avariento pobre se quedó.
Ahí os quiero ver, esa hay que terminarla.
Besos: El Poeta.
Los campanilleros por la madrugá,
Me despiertan con sus campanillas,
Y con sus guitarras me hacen llorar.
A la puerta de un rico avariento,
Llegó Jesucristo y limosna pidió,
Y el rico en vez de rocorrerle,
Los perros le achuchó,
Pero quiso Dios,
Que los perros de rabia murieron
Y el rico avariento pobre se quedó.
Ahí os quiero ver, esa hay que terminarla.
Besos: El Poeta.