Dios Vulcano yo ví pedir en la barra de la berbena una ración de chuletillas de cordero y el camarero les sirvió sin previo aviso una ración de gambas rojas, le llamaron la atención y encima el camarero se les encaró diciendoles que qué querían que valían lo mismo... valieran lo que lo valieran no habían pedido gambas, pues se no se las cambiaron, así que lleva usted tooooda la razón, tenían que cuidar los detalles!
pues vaya camarero jilipollas, ya lo que faltaba comerse lo que quiera el tio, ea que no se acaban los tontos.