Pero que mala fama me das, Martinico, ni que yo vaya hecha una conductora temeraria y suicida que tira a la gente de la
carretera. Por cierto, que yo no, pero un hermano mío se tropezó con un suicida en la autovía de
Valencia cerca de
Madrid por la
noche. Pudo esquivarlo, llamó a la policía y le dijeron que habían recibido no sé cuántas llamadas y que ya lo iban persiguiendo. Lo que debe dar encontrarte a uno que te viene de frente.
Adolfina, ya me acercaré a l´Aljub un día de éstos a ver esa
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