He pasado 5 días en vuestro pueblo y la verdad, nunca hubiera imaginado que aún existiera gente tan sana, noble, hospitalaria ..., como los torreños. Seguir acogiendo así a vuestros visitantes que ellos y Dios os lo pagarán.
Respecto al curso, al que he asistido con gran interés y con la misma ilusión con que vengo asistiendo a otros muchos, he de confesaros, que salvo las intervenciones de los más "humildes" ponentes, las demás, a mi juicio, y al de otras mentes más cultas que la mía, ha sido un puro fracaso; no es de recibo, que tan ilustres personajes, personajillos llamaría yo, actúen con tan poca educación, muestren tan poco respeto hacia las intervenciones de los demás, y encima hagan alardes de demócratas, aunque les paguen para ello, están totalmente equivocados y la vida misma se lo va a demostrar.
Yo, os aconsejo a todos los torreños, que no os dejéis envenenar por nadie, que sigáis actuando conforme a vuestra forma de ser, porque si hasta ahora os ha ido bién, para qué cambiarla. Todos nos equivocamos, pero lo triste sería equivocarse por hacer caso a los que viven a costa de mentiras y humillando a los demás.
Tanto me ha encantado ese pueblo, que os prometo que volveré.
¡Viva Torres y sus habitantes!
Respecto al curso, al que he asistido con gran interés y con la misma ilusión con que vengo asistiendo a otros muchos, he de confesaros, que salvo las intervenciones de los más "humildes" ponentes, las demás, a mi juicio, y al de otras mentes más cultas que la mía, ha sido un puro fracaso; no es de recibo, que tan ilustres personajes, personajillos llamaría yo, actúen con tan poca educación, muestren tan poco respeto hacia las intervenciones de los demás, y encima hagan alardes de demócratas, aunque les paguen para ello, están totalmente equivocados y la vida misma se lo va a demostrar.
Yo, os aconsejo a todos los torreños, que no os dejéis envenenar por nadie, que sigáis actuando conforme a vuestra forma de ser, porque si hasta ahora os ha ido bién, para qué cambiarla. Todos nos equivocamos, pero lo triste sería equivocarse por hacer caso a los que viven a costa de mentiras y humillando a los demás.
Tanto me ha encantado ese pueblo, que os prometo que volveré.
¡Viva Torres y sus habitantes!