Cuándo os vais a enterar de que vivimos en un estado laico. El Alcalde es de todos, de los creyentes y de los que no lo son. Un Alcalde es un cargo público que representa a todos y por lo tanto no debe de asistir a ningún acto religioso. Como particular puede ir a donde quiera, pero como Alcalde no debe de asistir a este tipo de celebraciones. Por suerte ya han pasado los años en que Franco iba bajo palio a todas las procesiones, no pretendáis que vuelvan de nuevo. Por favor no lo mezcléis todo, la religión tiene que ir por un lado y la política por otro: ese es uno de los logros más importantes de la Democracia.