Mirad: lo que ocurre en este pueblo es que la gente se ilusionó tanto que ahora, la desilusión es doble por las promesas incumplidas, la actitud demagógica de los gobernantes que parecían que iban a transformar el Ayuntamiento y es todo lo contrario: más deudas, el personal descontento... Para las próximas hay que confiar en gente nueva y joven, ya lo sabéis. Y no estaría de más que probaramos ahora con el PP.