Queridos amigos míos, volveré a mi pueblo despues de doce meses, volveré a ver el mismo paseo, la misma plaza, el mismo rencor de quienes se hieren todos los días y volveré a ver a quienes han transformado su vida, pero amigas mias, una vez más hubiera querido llegar hasta aquí para ver que se puede hacer por vosotros, estais caminando con el ego hasta la bola, ni siquiera sabeis donde está la verdad, ni siquiera os vais a preocupar, si mañana lo primordial estará aquí, en este pueblo que se eclipsa por la inseguridad futura.