Invito humildemente a todos los políticos de Torreperogil a que dejen de lado sus rencillas y se pongan de acuerdo para hacer de este pueblo un lugar mejor. Los torreños se lo merecen, y es una pena que la juventud tenga que irse, a veces muy lejos, para labrarse un futuro.
Repito, humildemente.
Repito, humildemente.