REcuerdo las semanas santas de cuando era niño. Entonces si se vivía con fe. Ahora es todo una competición de ver quien menea mejor a la Virgen, quien la viste más a lo Sevilla... Yo voto por volver a nuestras raíces. Los tronos sobre ruedas, las vígenes a nuestro estilo... Menos imitar y menos competir.