Un día me levanté de mi humilde cama y me encontré en un mundo en el que la gente se quería y reconocía sus éxitos y ayudaba a los que los fracasos se paseaban por su
puerta. Un mundo en el que la gente pensaba lo bonito que puede ser amarse, sentirse querido, dejar el odio aparte, un día me desperté y me di cuenta que estaba en
Torreperogil, donde estos sueños son imposibles de que sucedan.
Por un día, al levantaos, pensad que ese día está cerca, solo así conseguiremos un mundo mejor en el que
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