EL PORTERO del número 5 de la
calle Infantado ve a tres hombres bajarse de una furgoneta blanca, cerca de la
estación de Alcalá de Henares, sobre las 7.00 horas del 11-M. Le llama la atención que los tres lleven gorras y bufandas en una mañana
primaveral. Uno de los hombres se dirige, mochila al hombro, a la estación. Más tarde, tras los atentados, lo comenta con un vecino, que se alarma al ver la furgoneta en el mismo sitio. Su testimonio permite a la Policía localizar la primera pista importante:
... (ver texto completo)