Voy a ir esta tarde al acto por las victimas de la guerra civil. Una
noche de 1934 mi abuelo y su mujer, aqui, en
Torreperogil, a las tres de la mañana, dormían tranquilamente. LLamaron a la
puerta. Les dijeron por la
ventana que el padre de él se habia puesto muy malo, que bajara. Al abrir la puerta vio una pistola y cerró muy deprisa. Los dos tiros se incrustaron en el marco. Se agachó. La mujer, desde arriba, que lo vio todo, aterrorizada, se hizo sangre los nudillos llamando por el tabique a
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