TORREBLASCOPEDRO: ¡Que hermosura tan fermosa! ¡Oh, que gran felicidad!...

¡Que hermosura tan fermosa!
¡Oh, que gran felicidad!
Mas no pensaba el doncel
Lo que habría de pasar.
En tan critico momento,
Cuando no era de esperar,
Aparece una gran dama
Que ansi comienza a fablar:
-¿Qué facéis de aquesta guisa,
Sentadito en mi portal,
Soltando a diestro y siniestro
Efluvios de mal llevar?

Y ansi contesta aturdido
El deshonrado galán.
¡Escuchad, castas doncellas,
Bien oiréis lo que dira!