He viajado por un mundo de fantasía y ahora soy capaz de recordar todo lo que soñaba, he conseguido ser lo que quisiera y he leído un libro que estaba por escribir.
La higuera, ese árbol bíblico del cual siempre se espera fruto, es real, crece en el patio de mi casa y es el lugar más fresco y grato. Henchida está de frutos que me procurarán buenos momentos en los amaneceres de Septiembre cuando maduros rezumen apetitosas melas. Créeme paciente lector si te digo que estoy en la higuera, literalmente en la higuera, así como suena. No creo que tengas ninguna duda de ello, pero sí es cierto que habiendo leído lo que antecede jamás pensarás que me he caído de un guindo.
NIHIL.
La higuera, ese árbol bíblico del cual siempre se espera fruto, es real, crece en el patio de mi casa y es el lugar más fresco y grato. Henchida está de frutos que me procurarán buenos momentos en los amaneceres de Septiembre cuando maduros rezumen apetitosas melas. Créeme paciente lector si te digo que estoy en la higuera, literalmente en la higuera, así como suena. No creo que tengas ninguna duda de ello, pero sí es cierto que habiendo leído lo que antecede jamás pensarás que me he caído de un guindo.
NIHIL.