Echo de menos mi tierra y sobre todo la torre pero cuando pienso en la gente que vive en el se me quitan las ganas de ir por el pueblo, tanto rastrerismo, pelotillerismo, y tanta hipocresía que me asco y no hablemos del trabajo valla con dios que tienes que estar todo el año esperando la recogida de la aceituna y que se la cojas bien pronto para dejarte parado...un saludo desde Barcelona.