La noche vuela entre el aire solano y la helada que cae sobre los tejados. Las aceitunas aguardan que pasen las campanadas cuajadas de uvas y buenos deseos. En el brasero hay calor para alguna vieja que mece la cuna del nieto, y por la calle pasa un grupo de jóvenes camino del pub. Nochevieja, corre el champán y los cubatas. Alegraos los que podáis llegar a la mañana. Un nuevo año os espera, en la cooperativa siguen moliendo y en el paseo, algunos seguirán haciendo kilómetros. Nuestro pueblo vive y nosotros lo celebramos.
Feliz año.
Feliz año.