En un vals de nostalgias o en acorde final, en rompeolas, deslizándose gris por el pasillo, detrás de una cortina, al volver un recodo del ríoo caminando esbelta y arrogantepor los cirros de enero.Vendrá policromada, gallarda o andrajosa, armada hasta los dientes, envuelta en una túnica de lino.Vendrá como la nube, cierzo, viento, huracán, silente, escurridiza, besándome en los labios, reptándo por paredes y techos, por mi espalda...no sé cómo ni cuando, no sé, pero vendrá.