Gracias, jardinero de
Canena, por tus sabios consejos. Ya le eché quelato de hierro a la glicinia, y en verdad se puso más verde. Sin embargo, intentaré cambiar la tierra por otra más negrilla (del carrefour, seguro, o de los chinos, no te vayas a pensar) para que resurja de nuevo su
flor morada, que es una chulería (parecen racimos de uvas). Un saludo a los
amigos de las plantas.