Despierto, miras y, al mirar, tus ojos humedos resplandecen, como la onda azul en cuya cresta chispeando el sol hiere.
A traves de tus parpados, dormido, tranquilo fulgor vierten, cual derrama de luz, templado rayo, lampara transparente.¡duerme!.
Despierto, hablas y, al hablar, vibrantes tus palabras parecen
lluvia de perlas que en dorada copa se derrama a torrentes.
Dormido, en el murmullo de tu aliento acompasado y tenue, escucho yo un poema que mi alma enamorada entiende.¡duerme!
Sobre el
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