Cinco nombres para un pequeño
río.
Se despeña al nacer, salta llamando la atención por la alegría de haber nacido, pero pronto es relegado a pasar subterráneo por la misma ciudad que le ha visto saltar; pasa bajo la
Plaza de
Santa María, lamiendo los históricos muros e impregnándose de los mitos y leyendas, como la Tragantía, que lo relacionan con el
Castillo de la Yedra. Se despide de
Cazorla regando pequeñas, pero abundantes
huertas, como queriendo volver a formar parte de ella a través de la
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