Al igual que nos ponemos vendas en los ojos para no ver la grave situación en que nos encontramos y recurrimos a la virgen de Tíscar como panacea de nuestros males, creemos también que lo que no pasa en nuestro ambito familiar cercano es valedero para todos. Muy grande el fervor, muy bonitas las procesiones con alcalde, bastón de mando y presidente y miembros de la cofradia con caras serias y trajes recien planchados. Por desgracia nada que pueda mitigar los problemas básicos de la sociedad: el paro, ... (ver texto completo)