En efecto Nuestra Virgen de los Dolores (como la conocemos, aunque quieran llamarla ahora Soledad) fue donada por la Niña Rica a la Iglesia, con la condicion de que mientras el Santo Sepulcro saliera por las puertas de la Parroquia ella iría llorando su muerte detrás.
Sin embargo el trono en el que procesiona no fue donado por nadie, sino lo compraron entre todas las hermanas de la Soledad, y cuando digo TODAS, me refiero a TODAS.
Sin embargo el trono en el que procesiona no fue donado por nadie, sino lo compraron entre todas las hermanas de la Soledad, y cuando digo TODAS, me refiero a TODAS.