En este país, el problema político de las reglas del juego ES QUE PARECE QUE NO HAY REGLAS. O si hay reglas, a veces son reglas fulleras a las que no todas las personas les agrada meterse. Por eso la política es tan poco agradable de digerir desde hace tiempo, o la gente no habla ya de política como algo sano, mejor callarse y ser agradables, cooperar con las tradiciones, hablar de toros y fútbol, y cosas que no comprometan a uno.
GATUNO.
GATUNO.