Querido padre preocupado por la educación de sus hijos: Soy la segunda profesora, la de la "burocracia".
Mira, el tema del papeleo no nos gusta a nadie, pero es imprescindible para poder hacer bien el trabajo. Seguro que tú, cuando construyes una casa (y me da lo mismo que seas contratista, albañil o propietario del terreno) antes de que nadie vaya a hacerte los hoyos para los cimientos primero tienes un plano, un proyecto, un presupuesto, y te has asegurado de que aquello va a salir bien y a tu gusto.
Pues exactamente eso es lo que hacemos nosotros: Antes de poner manos a la obra pensamos (y créeme, muy detenidamente) cada uno de los pasos que vamos a dar, de acuerdo con las características de nuestros alumnos y alumnas, del profesorado, de los espacios disponibles. Esas decisiones que se toman son las que se reflejan en el Plan anual de Centro, y por eso tiene que ser distinto para cada Instituto, porque las características de cada uno son diferentes.
Y no creas, como dices, que "los profesores campechanos que rebosan humanidad y experiencia lo dejan a un lado y enseñan a los crios ganandoselos con cariño y con "maestria" por eso se llaman maestros", porque no es así. Nadie puede dejarlo a un lado, porque es la base teórica de nuestro trabajo, igual que el proyecto es la base teórica del trabajo de un albañil, aunque luego cada uno ponga los ladrillos a su manera.
En cuanto a lo que dices de la ignorancia de los padres con respecto a estos temas burocráticos, eso ya es problema de cada uno. Siguyiendo con el mismo ejemplo, seguro que si tú quieres comprar un solar para hacer una casa, primero vas al Ayuntamiento y pides el PGOU para ver si en ese sitio se puede construir o no, por dónde irá la calle y dónde estará la farola. Pues lo mismo, cuando lleves a tu hijo al Instituto, pregunta por el Proyecto de Centro e infórmate de sus características. Así luego podrás hablar con conocimiento de causa.
En cuanto a mi "lenguaje más humano" en la segunda parte de mi escrito, no te quepa duda de que TODO el profesorado tenemos el mismo lenguaje. No te olvides de que nuestro trabajo es con PERSONAS y por eso es imprescindible la humanidad. Pero si nos la quitan a base de críticas infundadas (y a veces feroces) por parte de algunos que no tienen ni idea de lo que están hablando, e incluso con agresiones (verbales o físicas), terminamos como dice RESIGNACION Y PACIENCIA "hoy en día tienen miedo hasta de hacer cualquier comentario no vaya a ser que le siente mal al padre o la madre"
Por mi parte doy por zanjada la cuestión. Si quieres que sigamos hablando, sólo tienes que bajar al Instituto y estaré encantada de que nos sentemos y charlemos de todos estos temas. Seguro que intercambiando puntos de vista, tanto tú como yo saldremos enriquecidos y la educación de tus hijos se verá también favorecida porque ambos veremos las cosas de manera distinta.
Saludos y hasta siempre.
Mira, el tema del papeleo no nos gusta a nadie, pero es imprescindible para poder hacer bien el trabajo. Seguro que tú, cuando construyes una casa (y me da lo mismo que seas contratista, albañil o propietario del terreno) antes de que nadie vaya a hacerte los hoyos para los cimientos primero tienes un plano, un proyecto, un presupuesto, y te has asegurado de que aquello va a salir bien y a tu gusto.
Pues exactamente eso es lo que hacemos nosotros: Antes de poner manos a la obra pensamos (y créeme, muy detenidamente) cada uno de los pasos que vamos a dar, de acuerdo con las características de nuestros alumnos y alumnas, del profesorado, de los espacios disponibles. Esas decisiones que se toman son las que se reflejan en el Plan anual de Centro, y por eso tiene que ser distinto para cada Instituto, porque las características de cada uno son diferentes.
Y no creas, como dices, que "los profesores campechanos que rebosan humanidad y experiencia lo dejan a un lado y enseñan a los crios ganandoselos con cariño y con "maestria" por eso se llaman maestros", porque no es así. Nadie puede dejarlo a un lado, porque es la base teórica de nuestro trabajo, igual que el proyecto es la base teórica del trabajo de un albañil, aunque luego cada uno ponga los ladrillos a su manera.
En cuanto a lo que dices de la ignorancia de los padres con respecto a estos temas burocráticos, eso ya es problema de cada uno. Siguyiendo con el mismo ejemplo, seguro que si tú quieres comprar un solar para hacer una casa, primero vas al Ayuntamiento y pides el PGOU para ver si en ese sitio se puede construir o no, por dónde irá la calle y dónde estará la farola. Pues lo mismo, cuando lleves a tu hijo al Instituto, pregunta por el Proyecto de Centro e infórmate de sus características. Así luego podrás hablar con conocimiento de causa.
En cuanto a mi "lenguaje más humano" en la segunda parte de mi escrito, no te quepa duda de que TODO el profesorado tenemos el mismo lenguaje. No te olvides de que nuestro trabajo es con PERSONAS y por eso es imprescindible la humanidad. Pero si nos la quitan a base de críticas infundadas (y a veces feroces) por parte de algunos que no tienen ni idea de lo que están hablando, e incluso con agresiones (verbales o físicas), terminamos como dice RESIGNACION Y PACIENCIA "hoy en día tienen miedo hasta de hacer cualquier comentario no vaya a ser que le siente mal al padre o la madre"
Por mi parte doy por zanjada la cuestión. Si quieres que sigamos hablando, sólo tienes que bajar al Instituto y estaré encantada de que nos sentemos y charlemos de todos estos temas. Seguro que intercambiando puntos de vista, tanto tú como yo saldremos enriquecidos y la educación de tus hijos se verá también favorecida porque ambos veremos las cosas de manera distinta.
Saludos y hasta siempre.