SABIOTE: Yo si me acuerdo de Don Francisco de Paula, aunque...

Yo si me acuerdo de Don Francisco de Paula, aunque fue en sus últimos años de maestro y de la fama de su palmeta tizona, y también de don Francisco Herrera, nada que ver el uno con el otro y de hecho tenían sus diferencias en su librillo de enseñanza, el primero te premiaba y te castigaba, aunque siempre fuera físicamente porque aún no había aparecido el término "psicológicamente", aquí todo era a palo limpio. Igual que el segundo, con la diferencia de que éste además de lo anterior, era más a capricho o por motivos no estrictamente docentes o por los informes que les pasaban sus "centuriones" y la modalidad del premio no existía o estaba siempre desierto.

A pesar de tanto palo, ¿quién no recuerda a Don Francisco de Paula con cariño y como uno de los mejores maestros de escuela que han pasado por Sabiote? ¿Cuántas personas son también maestros o poseedores de otros títulos universitarios, gracias a él? Su mayor preocupación era que te entraran en esa cabecita de chorlito, las Matemáticas, en sus versiones de Aritmética y Geometría, (con su famosa caja de cuerpos geométricos) La Gramática, (ahora lengua) La Ortografía y la buena letra, con sus dictados y las Ciencias como principales asignaturas, y como cosa anecdótica, diré que también se rezaba el rosario y si podía ser, de memoria.

También recuerdo a maestros y maestras como Doña Marita (su hija), Doña Ana Campos, Doña Celia, Doña Josefina, Doña Eustaquia, la fugaz Doña Sagrario, Don José álvarez (hermano del Don Francisco el cura) Don Ricardo, Don Diego, Don José León, Don José (el colorao), Don Fulgencio (el de la pipa) Don Antonio Oliver (sus hijos están de periodistas en Canal Sur), Don Nazario, Don Alfonso Baena y Don José Sáez (hasta hace poco activos) Don Agustín y su mujer, (no me acuerdo) por nombrar los más antiguos, de los que también llevan tiempo se me ocurre Don Jerónimo, Don Francisco Oliva, Don Antonio (ya jubilado), su mujer Doña Antonita y su hermana Doña Pepis, Don Luis, Don Francisco (el que los niños llaman "el largo") y su mujer Doña Humi y los que han ido llegando después y que no conozco, lo malo de nombrar a algunos es que otros se te olvidan y lo pueden tomar a mal, del instituto no conozco casi a nadie porque son mas itinerantes a excepción de Don Javier, Don Domingo, Don José Maria (el director) y Doña Lola, que a pesar de haber estado poco tiempo, ha dejado huella en algunos niños. Unos muy buenos, otros buenos y otros menos buenos, según nos iba la feria con ellos, eso si, todos hacían bueno el refrán de que "cada maestrillo tiene su librillo", y como norma generalizada, sobre todo los primeros, se hacían respetar, aunque fuera dando más palos que un circo, y pobre del que al llegar a casa dijera que le había pegado el maestro porque continuaban dándote más que a una estera. ¡Ni tanto como antes, ni tampoco como ahora!, digo yo que en el término medio estaría la virtud. ¿no?.

Comprendo que la labor del maestro es difícil, porque en algunos casos se ha perdido la vergüenza y el respeto hacía el profesor/a, pero también el que se autollama "amigo" de los maestros tiene buena parte de razón, porque hay profesores que vienen a echar sus horas correspondientes y a cumplir con el mínimo esfuerzo, no se comprometen, ni se implican en nada, sólo si es en horario escolar, y aunque están en su marco legal, a los padres nos gusta los profesores que también les gustan a los niños, ¿por qué será? No quiero nombrar ni resaltar a nadie para no molestar ni herir a otros, pero los padres sabemos con quién preferimos que les toquen a nuestros hijos.

Espero que se corten los temas que generan enemistades, aunque no es malo que se mantenga un dialogo entre padres y profesores y aunque tampoco este sitio es el apropiado, menos da una piedra.

Un padre que extrae lo bueno de cada parte.