Carta al profesor que sufre acoso escolar.
Mi querido y nunca mejor dicho en este caso concreto, mi admirado y sobre todo, mi recordado maestro, que no sé que hubiera sido de mí sin tí. Dejame que te llame maestro que, es una de las más hermosas palabras de que se tiene noticias en el diccionario de lo cotidiano. Recuerda, recuerdo y perdona que acuda como siempre a la memoria, el día que te ví por la calle y te llamé profesor y tú me pediste que por favor te llamase maestro, que es mucho más hermoso, bueno pues maestra o maestro, que estoy contigo quiero decir en este difícil momento que atraviesas, porque se que estás sufriendo mucho, porque se, mejor que nadie, que los niños tus alumnos, estan llevando a la escuela cada día al pupitre, con su cartera atada con una goma, con sus bolígrafos, con los posters de sus ídolos de la música o del deporte, su equipaje de violencia exterior, eso que no se ve, esa otra enseñanza que les estamos haciendo que aprendan, queriendo o sin querer, fuera de la mala leche diaria de la mala conciencia, de la mala educación, de la insatisfacción, del odio, o de la venganza.
Maestro que sufres acoso de aquellos a los que enseñas, sin merecerlo. Maestra que aguantas y mucho, aunque a veces es lo único que puedes hacer contra el insulto, contra aquellos que pueden ser tus hijos, esos que yo llamo la "Claseborroca" con el bofeton del desplante, con eso que es la guantá del desprecio y hasta el físico dolor de la humillación y de la mano alzada y arrojada incluso, desde este nuestro foro que es el tuyo, a ese colectivo en el que estás deverdad importante, por lo que representas, por lo que significas, aquí está la carta de un andaluz que fue a la escuela, que se hizo en el colegio, que aprendió a ser alguien en la vida, aquí está tambien para decirte que mereces el respeto, como yo lo tube, con el cuidado que exigia, merecia y necesita el maestro, pero que estamos con tigo en estos terribles momentos en que ya has convertido tu clase en un aula de tortura, en la que se quiebran todos los más fuertes argumentos, argumentos de tu oficio, la vocación de tu oficio, cuando yo se que estás deseando que acabe tu hora y tu día para volver a casa en tu coche llorando, quizá para seguir llorando también.
Dejame que te abrace y dejame que pida que con la ley en la mano, los que hoy son el futuro de mañana, se comporten como son, como deben ser y dejame que exija que se tomen, para quien corresponda, las medidas necesarias para evitar primero y para castigar después a aquellos que te levanten la mano o la palabra.
Tu alumno aunque nunca fue un buen alumno.
Posdata para el acusador: Comienza la cuenta atrás.
Mi querido y nunca mejor dicho en este caso concreto, mi admirado y sobre todo, mi recordado maestro, que no sé que hubiera sido de mí sin tí. Dejame que te llame maestro que, es una de las más hermosas palabras de que se tiene noticias en el diccionario de lo cotidiano. Recuerda, recuerdo y perdona que acuda como siempre a la memoria, el día que te ví por la calle y te llamé profesor y tú me pediste que por favor te llamase maestro, que es mucho más hermoso, bueno pues maestra o maestro, que estoy contigo quiero decir en este difícil momento que atraviesas, porque se que estás sufriendo mucho, porque se, mejor que nadie, que los niños tus alumnos, estan llevando a la escuela cada día al pupitre, con su cartera atada con una goma, con sus bolígrafos, con los posters de sus ídolos de la música o del deporte, su equipaje de violencia exterior, eso que no se ve, esa otra enseñanza que les estamos haciendo que aprendan, queriendo o sin querer, fuera de la mala leche diaria de la mala conciencia, de la mala educación, de la insatisfacción, del odio, o de la venganza.
Maestro que sufres acoso de aquellos a los que enseñas, sin merecerlo. Maestra que aguantas y mucho, aunque a veces es lo único que puedes hacer contra el insulto, contra aquellos que pueden ser tus hijos, esos que yo llamo la "Claseborroca" con el bofeton del desplante, con eso que es la guantá del desprecio y hasta el físico dolor de la humillación y de la mano alzada y arrojada incluso, desde este nuestro foro que es el tuyo, a ese colectivo en el que estás deverdad importante, por lo que representas, por lo que significas, aquí está la carta de un andaluz que fue a la escuela, que se hizo en el colegio, que aprendió a ser alguien en la vida, aquí está tambien para decirte que mereces el respeto, como yo lo tube, con el cuidado que exigia, merecia y necesita el maestro, pero que estamos con tigo en estos terribles momentos en que ya has convertido tu clase en un aula de tortura, en la que se quiebran todos los más fuertes argumentos, argumentos de tu oficio, la vocación de tu oficio, cuando yo se que estás deseando que acabe tu hora y tu día para volver a casa en tu coche llorando, quizá para seguir llorando también.
Dejame que te abrace y dejame que pida que con la ley en la mano, los que hoy son el futuro de mañana, se comporten como son, como deben ser y dejame que exija que se tomen, para quien corresponda, las medidas necesarias para evitar primero y para castigar después a aquellos que te levanten la mano o la palabra.
Tu alumno aunque nunca fue un buen alumno.
Posdata para el acusador: Comienza la cuenta atrás.