Los últimos retoques de "Puertas y Ventanas". .
... No podéis clasificar los comentarios de este foro, sólo de dos maneras: Los que están con vosotros, o contra vosotros, existe un término medio donde está situada la virtud, pero vosotros, quizás por una estrategia interna, esta posición no la reconocéis. ¿Dónde ubicamos esa tolerancia que pregonas? Siempre he caminado por este foro pidiendo perdón, por si en mis comentarios había algo que pudiera molestar, y sin embargo, ello no era suficiente, ¿había que ser más humilde aún?. .Mejor sería, darle a este foro, unas vueltas con la "Rastra de la Modestia" para rellenar los hoyos de la pedantería y allanar los montículos del desprecio, y así convertirla en una buena "tierra de labranza". .Vamos a ser buenecitos y escucha (lee) la siguiente reflexión, que para mí, si es importante, no sé para ti.
Han llegado las fechas más entrañables del año, días en los que pretendemos a marchas forzadas, convertirnos en las mejores personas del mundo, los más solidarios, los más afectuosos, los más educados, los más respetuosos, los más agradecidos. Necesitamos hacer los mejores regalos para refrendarlo. El cariño no nos cabe y debemos verterlo sobre los demás para que no se desperdicie. Nuestros labios pronuncian las mejores palabras jamás escritas. Todo son abrazos, besos, promesas y los mejores deseos para todos. Todo lo que sale de nosotros es de primera calidad, pero, ¿Quién realiza ese control de calidad? ¿Quién analiza que todo esto es verdadero, sincero y natural? ¿Necesitamos dar tanto en estos días para compensar el resto del año? ¿Quién nos aprueba o nos suspende para considerarnos o no, aptos para compartir la vida con las demás personas? ¿Por qué no existen evaluaciones más frecuentemente que nos den o nos quiten puntos para circular por esta carretera de la vida con el código bien aprendido? ¿Estamos en paz consigo mismos?. . La vida por si misma es cruel y complicada, pero ¿colaboramos o la dificultamos nosotros para que así sea? ¿Quién contesta a todas estas preguntas?
Las respuestas no hay que buscarlas en el diagnostico ni en las recetas de un médico, están mucho más cerca de todo eso, están en nosotros mismos, sólo con un pequeño, pero profundo y sincero examen de conciencia, obtendremos la solución y el remedio para despejar todas estas incógnitas, ¿Lograremos, al menos un aprobado en esa escala de valores que nos dé autorización moral para andar por la vida sin riesgo de lesionar a nadie?. Si es así, adelante, ahora empieza el proceso más importante, verdadero y meritorio. Hay que llevarlo a la práctica, poniendo freno a nuestras palabras, si no van a ser pronunciadas con sinceridad. Es mejor no decirlas, que decirlas mintiendo. Nada de poner buena cara y por detrás. . Si hacemos algo, que sea de verdad, de lo contrario, nos estamos quietos. Hay que fijar y tratar de conseguir, la meta de ser mejores cada día.
Continuará con el epílogo. . . . .
... No podéis clasificar los comentarios de este foro, sólo de dos maneras: Los que están con vosotros, o contra vosotros, existe un término medio donde está situada la virtud, pero vosotros, quizás por una estrategia interna, esta posición no la reconocéis. ¿Dónde ubicamos esa tolerancia que pregonas? Siempre he caminado por este foro pidiendo perdón, por si en mis comentarios había algo que pudiera molestar, y sin embargo, ello no era suficiente, ¿había que ser más humilde aún?. .Mejor sería, darle a este foro, unas vueltas con la "Rastra de la Modestia" para rellenar los hoyos de la pedantería y allanar los montículos del desprecio, y así convertirla en una buena "tierra de labranza". .Vamos a ser buenecitos y escucha (lee) la siguiente reflexión, que para mí, si es importante, no sé para ti.
Han llegado las fechas más entrañables del año, días en los que pretendemos a marchas forzadas, convertirnos en las mejores personas del mundo, los más solidarios, los más afectuosos, los más educados, los más respetuosos, los más agradecidos. Necesitamos hacer los mejores regalos para refrendarlo. El cariño no nos cabe y debemos verterlo sobre los demás para que no se desperdicie. Nuestros labios pronuncian las mejores palabras jamás escritas. Todo son abrazos, besos, promesas y los mejores deseos para todos. Todo lo que sale de nosotros es de primera calidad, pero, ¿Quién realiza ese control de calidad? ¿Quién analiza que todo esto es verdadero, sincero y natural? ¿Necesitamos dar tanto en estos días para compensar el resto del año? ¿Quién nos aprueba o nos suspende para considerarnos o no, aptos para compartir la vida con las demás personas? ¿Por qué no existen evaluaciones más frecuentemente que nos den o nos quiten puntos para circular por esta carretera de la vida con el código bien aprendido? ¿Estamos en paz consigo mismos?. . La vida por si misma es cruel y complicada, pero ¿colaboramos o la dificultamos nosotros para que así sea? ¿Quién contesta a todas estas preguntas?
Las respuestas no hay que buscarlas en el diagnostico ni en las recetas de un médico, están mucho más cerca de todo eso, están en nosotros mismos, sólo con un pequeño, pero profundo y sincero examen de conciencia, obtendremos la solución y el remedio para despejar todas estas incógnitas, ¿Lograremos, al menos un aprobado en esa escala de valores que nos dé autorización moral para andar por la vida sin riesgo de lesionar a nadie?. Si es así, adelante, ahora empieza el proceso más importante, verdadero y meritorio. Hay que llevarlo a la práctica, poniendo freno a nuestras palabras, si no van a ser pronunciadas con sinceridad. Es mejor no decirlas, que decirlas mintiendo. Nada de poner buena cara y por detrás. . Si hacemos algo, que sea de verdad, de lo contrario, nos estamos quietos. Hay que fijar y tratar de conseguir, la meta de ser mejores cada día.
Continuará con el epílogo. . . . .