POR ALUSIONES:
Sólo un breve paréntesis para comentar que este año, me propuse algunas cosas, entre ellas, ser más tolerante, (siguiendo algún consejo en este foro).
Y justo cuando estaba yo más ilusionado y firmemente decidido a cumplir todos y cada uno de mis propósitos, aparece el de los 50 euros y me llama farsante, claro, la tentación era responder, pero no, no, no, y mil veces no. ¡Tenía que ser fuerte! 50 euros no podía arruinar mis nobles proyectos a las primeras de cambio.
Así que me puse a recordar, a retrotraerme hasta mi infancia y recordar aquella serie, “LOS AUTOS LOCOS” se llamaba, y aquel personaje: PIER NO DOY UNA era su nombre, y siempre estaba tramando algo contra sus competidores, ¡que recuerdos!, todo le salía mal y siempre pedía ayuda a su perro PATAN, que sólo le salvaba a cambio de una medalla. ¿Recuerdas Calimero?, que bonito es todo lo que dices, y que sensato.
50 euros ha desaparecido cuando una dama le ha requerido explicaciones, ¡que mal!.
Pero lo que no tiene precio son mis amigos, las clases de risoterapia y autocontrol que me he ahorrado, y, aquellos dibujos de la infancia.
Ay, ¡Qué bonito!
PACO.
Sólo un breve paréntesis para comentar que este año, me propuse algunas cosas, entre ellas, ser más tolerante, (siguiendo algún consejo en este foro).
Y justo cuando estaba yo más ilusionado y firmemente decidido a cumplir todos y cada uno de mis propósitos, aparece el de los 50 euros y me llama farsante, claro, la tentación era responder, pero no, no, no, y mil veces no. ¡Tenía que ser fuerte! 50 euros no podía arruinar mis nobles proyectos a las primeras de cambio.
Así que me puse a recordar, a retrotraerme hasta mi infancia y recordar aquella serie, “LOS AUTOS LOCOS” se llamaba, y aquel personaje: PIER NO DOY UNA era su nombre, y siempre estaba tramando algo contra sus competidores, ¡que recuerdos!, todo le salía mal y siempre pedía ayuda a su perro PATAN, que sólo le salvaba a cambio de una medalla. ¿Recuerdas Calimero?, que bonito es todo lo que dices, y que sensato.
50 euros ha desaparecido cuando una dama le ha requerido explicaciones, ¡que mal!.
Pero lo que no tiene precio son mis amigos, las clases de risoterapia y autocontrol que me he ahorrado, y, aquellos dibujos de la infancia.
Ay, ¡Qué bonito!
PACO.