De un tiempo a esta parte vengo observando ensayar a los críos para semana santa, me llama la atención que hay un muchacho allí a su cargo enseñándolos y arraigando en ellos el gusanillo de la música. Muy probablemente nadie le eche una mano, ni el ayuntamiento, ni la parroquia, y mucho menos los padres de los críos a los que enseña. Creo que todos en este pueblo deberíamos aprender de este tipo de actitudes, en vez de dedicarnos a la crítica y la sátira.
Como me han dicho tú nombre, ánimo Sebastián, sigue adelante, al final tu esfuerzo será reconocido.
Como me han dicho tú nombre, ánimo Sebastián, sigue adelante, al final tu esfuerzo será reconocido.