SABIOTE: Cuando habláis de la Iglesia, me da la impresión que...

Cuando habláis de la Iglesia, me da la impresión que no sois creyentes; que nadie se ofenda (los no creyentes, bien que hacen, y los creyentes, porque no hay intención de ofendéos).

Un sacerdote es una persona que tiene vocación (con todo lo que comporta), y está preparado para la enseñanda de la religión, y para el ejercicio del ministerio. Pero ello no indica en modo alguno que sea perfecto y puro como los angeles; no es divino, ni tampoco irrefutable.


Cuando un sacerdote no conecta humanamente con los feligreses (o cuando no hace por donde entenderse con ellos) no es un buen sacerdote; es decir, no está haciendo lo posible por predicar las enseñanzas y muestra soberbia (entre otros fallos humanos).

El sacerdote debe adaptarse al entorno social en que vive, saber extraer sus fallos o vicios, meditar si son malos o simplemente benignos y tradicionalistas, e intentar inculcar procedimientos o formas más sanas o integradoras. Entre otras cosas, para ello tiene un CONSEJO PASTORAL, que debe informarle de las peculiaridades del pueblo, de la fiabilidad o rectutud de los fieles, y de lo que piensa el sentir general de las cosas tocantes a la fé y a la iglesia, entendida tanto como edificio, como organizacion, o simplemente, como colectividad.

Cuando un consejo pastoral no hace bien su misión, o el sacerdote toma caracteres autoritarios simplemente por razón de su rango, es que algo no funciona.

UN PENSAMIENTO SIN TRASCENDENCIA.-.