SABIOTE: ...Precisamente porque el corazón del hombre es el...

...Precisamente porque el corazón del hombre es el templo más ansiado de Dios, a veces no somos conscientes de ello y nos arrodillamos y sucumbimos en la Iglesia pidiendo cosas... Cuando lo que debemos es precisamente dejar escuchar la voz interior que nos molesta con las cosas que no hemos hecho bién, y mostrar la rectitud de conciencia para no hacerlas de nuevo; entonces viene el perdón. Pero normalmente, escuchamos mirando las columnas perdidos...y en el mejor de los casos vamos a COMULGAR (que es el verdadero sentido de la misa), cuando no sólamente a comernos la galleta mientras miramos a nuestro alrededor a nuestros enemigos...sin perdonarlos.