SABIOTE: Una vez que han transcurrido unos días para la reflexión...

Una vez que han transcurrido unos días para la reflexión y que las aguas del río 'semanasantero' parecen que han dejado de agitarse, es hora de analizar lo que ha ocurrido este año en la Semana Santa de nuestro pueblo. Ante todo dejar claro que es una opinión personal y por tanto claramente subjetiva.

Desde hace algunos años la Semana Santa en Sabiote está cambiando. No estoy de acuerdo en algunos cambios, pero cuando se tratan de cambios que han sido consensuados en el seno de una directiva, cuando se han tomado por la mayoría de directivos en unos casos, o por la mayoría de hermanos en otros, no hay nada que se les pueda reprochar. Se puede estar de acuerdo o no, se puede estar a favor o en contra, pero desde nuestra tribuna, desde la posición de espectadores de la Semana Santa, no tenemos motivo para criticar abiertamente decisiones que, repito, se han tomado de forma democrática.

Muy diferente es lo que ha pasado este año con la decisión de que la Virgen de los Dolores no saliera en la procesión llamada 'General'. (Ya habría que empezar a denominarla en los programas 'Semigeneral'). Esta decisión correspondió de forma unilateral a la presidenta de la Hermandad de la Virgen de los Dolores, puesto que, como después se ha sabido, algunas de sus directivas no conocían, el mismo Viernes Santo y con la General en la calle, el motivo exacto de por qué no había acompañado la Virgen de los Dolores al Santo Entierro.

Considero que una decisión tan importante y de tal calibre no puede tomarla una sola persona por muy presidenta que sea. Las Hermandades o Cofradías no se rigen por sistemas presidencialistas. Por tanto esta decisión se debería de haber tomado entre todas las hermanas en Junta General, puesto que se sabía el problema desde hace tiempo, o en Junta Extraordinaria, o, si me apuran, en decisión mayoritaria de la Junta Directiva, pero nunca, repito, nunca, una decisión personal de la presidenta. (Aunque hay rumores de que se tomó entre las personas directivas más afines a la ‘Orden’). Pero en todo caso, la responsabilidad sí que recae en la presidenta.

Por tanto, considero que su decisión ha sido tan importante que merece su DIMISIóN de forma inmediata, puesto que parte de su Junta Directiva no conocía el motivo de la discrepancia.

Pero, ¿cuál fue éste?. Parece ser que la persona encargada de dirigir el trono de la Virgen de los Dolores, Lorenzo, fue insultado por el Presidente del Santo Entierro, Mateo. Lorenzo se sintió dolido y dijo que no sacaría el trono de la Virgen en la General (él no lo saca, lo sacan unos muchachos, él sólo se trajea y dirige) mientras Mateo no le pidiera perdón. También, parece ser, que en una Junta de la Asociación de Cofradías el tal Mateo prometió que pediría perdón a Lorenzo. Pero esto no se produjo y llegó la hora de la General y con todo preparado, incluso con los muchachos que, éstos sí, sacan el trono de la Virgen dispuestos, llegó la desafortunada y dictatorial decisión de la presidenta de la Virgen de los Dolores. Dejaron que conflictos personales se antepusieran a la Semana Santa. Y la Semana Santa de Sabiote está por encima de las personas que circunstancial y temporalmente están al frente de las Hermandades. Pero esto, parece no entenderlo algunos dirigentes, más preocupados por el parecer que por el ser y a los que sólo les falta quitar a sus titulares y ponerse ellos para salir en procesión ‘entronizados’. Son los mismos perros con distinto collar.


Claro, que la decisión de la presidenta de la Virgen de los Dolores no hizo sino darle por el lado del gusto al Santo Entierro. Tensada la cuerda de sus relaciones desde hace tiempo, esto no ha hecho sino romperla definitivamente. Por lo menos mientras ambos dirigentes, Mateo y María, se mantengan al frente de sus Cofradías, Santo Entierro y Virgen de los Dolores respectivamente.

Por tanto, el hecho dejó bien a las claras el conflicto que viene reinando en Sabiote desde hace algunos años. Y no es más que el divorcio evidente que existe en nuestro pueblo entre los que están a favor y los que están en contra de "la mano que mece la cuna". Una persona que desde que llegó a nuestro pueblo no ha hecho sino romper todo lo que había montado. Una persona que más que unir lo que ha hecho ha sido diseccionar (término empleado adrede). Una persona que no se aleja más de los principios que debe perseguir porque no puede o porque no sabe. Una persona que ha juntado y aleccionado a su camarilla y que desprecia y veja a los que no están dispuestos a pasar por el aro de su desvergüenza. Ya no hace falta que él directamente dé las órdenes a seguir. Todos los que le abrazan saben cuál es el camino a tomar en sus decisiones. Saben cuáles son las normas. Conocen cómo tienen que actuar (nunca mejor dicho lo de actuar) para no caer mal y mantenerse cobijados bajo su manto. Y ese es el problema, que se está con él o se está contra él. No hay término medio. O eres bueno o eres malo. Siempre mirado desde su óptica, claro. Y así nos va.

Pero alguien se preguntará, ¿qué tiene que ver esta persona con la decisión tomada?. Repito, él ya no da directamente las órdenes pero todos sus esbirros saben cómo han de actuar. En sentido figurado podríamos comparar la organización que desde hace años están intentando conseguir con un pulpo. Una sola cabeza y numerosos tentáculos que lo abarcan todo. ¿O es que no se está intentando colocar a algunos miembros de su tribu al frente de todas las Hermandades y Cofradías de Sabiote? En muchos casos lo han conseguido ya. O, al menos, muchos de sus miembros pertenecen a las diferentes Juntas Directivas. Todo está ‘manchado’. Todo está dividido. Pero la pregunta es clara, ¿por qué se ha permitido? Entre otras cosas porque, lógicamente, ha habido personas que le han seguido. Y que han preferido mantenerse firmes a su invento de Iglesia aunque por delante hayan lapidado relaciones de muchos años. Pero un día la “cabeza visible” de la Iglesia de Sabiote (y bien visible que es) se tendrá que ir y en Sabiote se quedará todo su séquito. él se irá y ellos se quedarán, pero peleados y sin hablarse con buena parte de los que un día fueron sus amigos. Y todo por culpa de los delirios de su Director. Pero no, no es justo echarle toda la culpa al director, buena parte también es de los dirigidos, que se mantuvieron dóciles en su ‘evangelización’ particular y así continúan, ‘evangelizados’.

Acabo. A las hermanas de la Virgen de los Dolores les aconsejaría que se mantuvieran en la Hermandad. Desde dentro se actúa mejor que desde fuera. Pero que no se callaran y pidieran la dimisión de su presidenta. Las Hermandades están muy por encima de sus dirigentes. Y lo que ha pasado es lo suficientemente grave como para no mantener a esa persona en su cargo. Y también, ya puestos, que no dependieran de una sola persona para dirigir el trono. ¿Qué pasaría si por enfermedad o cualquier otro motivo no pudiera estar para dirigir el trono de la Virgen de los Dolores en su procesión?, ¿no saldría la Virgen entonces?. Quien realmente debería dirigir el trono es una hermana de esa Hermandad y, si me apuran, hasta los que van debajo empujando deberían ser sustituidos también por hermanas.
A los demás aludidos les pediría que reflexionasen. Que se pararan a pensar en lo que está sucediendo y que entre todos fuésemos capaces de buscar soluciones a lo que, desde hace algunos años, está ocurriendo en nuestro pueblo. Porque parece ser, que todos los problemas que han surgido últimamente están entrelazados. Y si eso es así sería grave, gravísimo diría yo.