La verdad es que ya está bien de tanto monopolio de este personajillo a todos los ámbitos del pueblo. Pero la culpa no es sólo suya, sino también de todos los que lo rodean, y son incapaces de llevarle la contra. Vaya poca personalidad, y poca vergüenza. Arriba Sabiote, no os dejeis pisotear, vuestra cultura y tradición va mucho más allá de la iglesia y de este ejemplar.