Cuando levantamos un chisme a alguien por rabia o envidia, por el motivo que sea pero que sabemos que no es verdad, no nos paramos a pensar que no solo le hacemos daño a esa persona sino a su familia y que pueden llegar a herir mucho y sobre todo es una carga que ya no te quitas nunca de encima, quien sea fuerte pasara aunque siempre duele, pero el que es más débil puede que se hunda para siempre, dejemos de hacernos daño y pensemos que algún día podemos ser nosotros a quienes se nos levante un bulo.