CR. Me alegro,
La Semana Santa como va por ciclos marianos en este pueblo, ¿se puede decir pueblo?, este año parece que sigue en línea ascendente como todo lo referente al “Eclesiastés” tanto divino como humano la única pega fue que en la Procesión general empezó a caer agua del cielo y a los santos se les cumplió aquello que dijo el revolucionario de las barbas de “los últimos serán los primeros”, porque no les dio tiempo a coger la rotonda y tuvieron que invertir el sentido, por lo menos me dio a mi esa impresión por el tiempo que transcurrió entre que vi salir los cucuruchos y empezaron a entrar en los bares, Yo pille sitio antes porque la veía venir.
Lo que si ha sido todo un éxito ha sido “Santo-Bastian”, desde que trajeron a los “civilucos gaiteiros”, parece que van mejorando como el buen vino. El sábado se monto un jolgorio en la Ermita, con conjunto músico vocal incluido que duro hasta el domingo por la tarde, con las respectivas pausas para ir a evacuar claro.
A mi se me “aguo” la fiesta el lunes al darme cuenta que el móvil fue a la lavadora en un bolsillo, donde sufrió prelavado, lavado con jabón y suavizante, aclarado y centrifugado a no sé cuántos miles de revoluciones por minuto.
Murió en acto de servicio, menos mal que la tarjetilla funciona, porque la coloque en una patata que tenía guardada por si estos casos y los contactos no los perdí.
Pero hacerme a mí llevar este trasto en el bolsillo es como pretender que una “quinceañera” se ponga unos piratas del mercadillo sin etiqueta ni marca, con lo que me gustan a mi estos chismes.
Los excesos se pagan.
Rey Momo.
La Semana Santa como va por ciclos marianos en este pueblo, ¿se puede decir pueblo?, este año parece que sigue en línea ascendente como todo lo referente al “Eclesiastés” tanto divino como humano la única pega fue que en la Procesión general empezó a caer agua del cielo y a los santos se les cumplió aquello que dijo el revolucionario de las barbas de “los últimos serán los primeros”, porque no les dio tiempo a coger la rotonda y tuvieron que invertir el sentido, por lo menos me dio a mi esa impresión por el tiempo que transcurrió entre que vi salir los cucuruchos y empezaron a entrar en los bares, Yo pille sitio antes porque la veía venir.
Lo que si ha sido todo un éxito ha sido “Santo-Bastian”, desde que trajeron a los “civilucos gaiteiros”, parece que van mejorando como el buen vino. El sábado se monto un jolgorio en la Ermita, con conjunto músico vocal incluido que duro hasta el domingo por la tarde, con las respectivas pausas para ir a evacuar claro.
A mi se me “aguo” la fiesta el lunes al darme cuenta que el móvil fue a la lavadora en un bolsillo, donde sufrió prelavado, lavado con jabón y suavizante, aclarado y centrifugado a no sé cuántos miles de revoluciones por minuto.
Murió en acto de servicio, menos mal que la tarjetilla funciona, porque la coloque en una patata que tenía guardada por si estos casos y los contactos no los perdí.
Pero hacerme a mí llevar este trasto en el bolsillo es como pretender que una “quinceañera” se ponga unos piratas del mercadillo sin etiqueta ni marca, con lo que me gustan a mi estos chismes.
Los excesos se pagan.
Rey Momo.