La vivienda no puede subir en la misma proporción en Madrid, barcelo o Roquetas, por poner tres ejemplos, que en Quesada. Si en Barcelona ha subido un piso el 100%, en Quesada no tiene que subir también un 100%, por una razón muy sencilla: a Barcelona se va la gente a vivir, de Quesada se van, Barcelona va a más, Quesada a menos. Luego, ¿quién va a querer invertir un dineral en Quesada por un piso?. Las perspectivas de vida (tener que irse dentro de uno o dos años a ganarse la vida fuera) o de revalorización son parte fundamental para determinar el precio de una vivienda.
En cuanto a lo del precio del suelo para edificar sucede como con otras muchas cosas en este país. La administración hace leyes intervencionistas por las que se “adueñan” de todo (medio ambiente, urbanismo...), de ahí nacen las condiciones para la corrupción y el control de los ciudadanos (depende de un político o un funcionario que te dejen roturar un campo, hacer un carril, construir una casa...) y si depende de ellos, pues ya sabes... No te enfrentes con ellos y, si puedes, hazte su amigo como sea. Pero, además, la prohibición de construir hace que el suelo disponible sea artificialmente caro y, de ese modo, están servidos los pelotazos inmobiliarios, la información privilegiada... Etc. Es decir, el enriquecimiento de unos pocos empresarios y promotores con la bendición de quienes deciden dónde se construye (los políticos y los funcionarios). Negocio redondo y seguro para todos los socios.
Cuando la administración manda y reglamenta en exceso puede repartir castigos y premios. Y ahí están nuestros problemas, los de todos los ciudadanos, incluso los que se creen que están chupando del bote y son amigos de los que mandan. Sólo un estado LIBERAL puede acabar con las condiciones para la corrupción y el dominio de los ciudadanos.
Quetzalcóatl.
En cuanto a lo del precio del suelo para edificar sucede como con otras muchas cosas en este país. La administración hace leyes intervencionistas por las que se “adueñan” de todo (medio ambiente, urbanismo...), de ahí nacen las condiciones para la corrupción y el control de los ciudadanos (depende de un político o un funcionario que te dejen roturar un campo, hacer un carril, construir una casa...) y si depende de ellos, pues ya sabes... No te enfrentes con ellos y, si puedes, hazte su amigo como sea. Pero, además, la prohibición de construir hace que el suelo disponible sea artificialmente caro y, de ese modo, están servidos los pelotazos inmobiliarios, la información privilegiada... Etc. Es decir, el enriquecimiento de unos pocos empresarios y promotores con la bendición de quienes deciden dónde se construye (los políticos y los funcionarios). Negocio redondo y seguro para todos los socios.
Cuando la administración manda y reglamenta en exceso puede repartir castigos y premios. Y ahí están nuestros problemas, los de todos los ciudadanos, incluso los que se creen que están chupando del bote y son amigos de los que mandan. Sólo un estado LIBERAL puede acabar con las condiciones para la corrupción y el dominio de los ciudadanos.
Quetzalcóatl.