Cuando faltan argumentos se acuden a las burdas, simplistas, pobres y pueriles generalizaciones de corrupción propias de quienes no respetan el juego democrático y se acaban autodelatando.
La derecha nostálgica de la dictadura sabe mucho de desprestigiar a todos los que ocupan cargos democráticos, porque añoran los años en que a ellos nadie les pedía cuentas y gobernaban bajo el "ordeno y mando". Eso también les atrae a otros.
La derecha nostálgica de la dictadura sabe mucho de desprestigiar a todos los que ocupan cargos democráticos, porque añoran los años en que a ellos nadie les pedía cuentas y gobernaban bajo el "ordeno y mando". Eso también les atrae a otros.