érase una vez un pueblo muy bonito donde vivían muchos príncipes y muchas princesas. Todos ellos no iban al colegio, porque había una bruja malvada que ayudada por sus esbirros, no quería que disfrutaran de todos los derechos que tenían según la ley. Sus papás y sus mamás decidieron luchar por ellos esperando que la bruja quisiera cambiar de actitud. Pero lo que más tristeza les daba era que su Rey, no luchara a su lado contra la bruja, y todo, porque a los dos les gustaba dibujar con el mismo color. Y eso que vivían con un sistema, donde se usaban, y en teoría se respetaban, todos los colores del Arco Iris... Y el resto.
Nuestro pueblo bonito, era muy paciente, pues todos los males les atacaban. Hace algún tiempo, hasta le llegó una plaga de gusanos por el agua. Pero este pueblo sufridor, ni tan siquiera por eso se levantaba.
Aunque en esta ocasión los príncipes y las princesas parece, que han hecho reaccionar a la población, que ha aprendido algo ya muy desgastado pero no por ello menos cierto:
"LA UNION HACE LA FUERZA".
No digo colorín colorado porque este cuento ¡ni mucho menos se ha acabado¡
ANDERSEN.
Nuestro pueblo bonito, era muy paciente, pues todos los males les atacaban. Hace algún tiempo, hasta le llegó una plaga de gusanos por el agua. Pero este pueblo sufridor, ni tan siquiera por eso se levantaba.
Aunque en esta ocasión los príncipes y las princesas parece, que han hecho reaccionar a la población, que ha aprendido algo ya muy desgastado pero no por ello menos cierto:
"LA UNION HACE LA FUERZA".
No digo colorín colorado porque este cuento ¡ni mucho menos se ha acabado¡
ANDERSEN.