En el festival de las Culturas me encontre un libro que se llamaba Manual de Subcampeones, me lo leí y lo solte luego junto al Carapapa para que otro lo cogiera y lo leyera porque la historia es que habia que hacerlo a si. Hoy he leido en ideal digital la noticia de lo que estoy comentando y me ha gustado porque me trae buenos recuerdos ya que me gusto mucho la iniciativa. La noticia esta escrita my chula pero como es larga he cogido un trozo y lo pone asi: La experiencia se ha llevado a cabo en Quesada, ciudad de la pintura a la que algunos quieren inculcarle un carácter más plural y acercarla a la ciudad de las letras. Se trata de liberar obras literarias, dejarlas a su libre circulación, de provocar el encuentro entre libro abandonado y lector, de forma que éste, después de leer la obra, vuelva a desentenderse de ella permitiendo que otra persona la encuentre y la rescate del olvido.
Para dar con las obras ocultas se ofertaban pistas en forma de claves que primero había que descifrar y después seguir. No hubo excesivas dificultades: a lo largo de la fría mañana las huellas del saber dieron con el lugar exacto de los libros.
Los afortunados tenían que leer las obras y volver a dejarlas en otro lugar, luego de aportar, ahora en Internet, nuevas claves para hallarlas (bookcrossing-spain.com). Así lo hicieron y hoy, cuando ha transcurrido un mes desde el inicio de aquella actividad imaginativa, se sabe que los libros ya no se encuentran en Quesada y sí en otras localidades de la provincia. De esta forma, el ‘Manual de Subcampeones’ de Manuel Molina y los otros compendios que emprendieron el viaje a lo desconocido, pueden volar alto, en completa libertad, pueden acabar en el sitio más extraño porque para esta acción de liberar libros no existen fronteras.
Para dar con las obras ocultas se ofertaban pistas en forma de claves que primero había que descifrar y después seguir. No hubo excesivas dificultades: a lo largo de la fría mañana las huellas del saber dieron con el lugar exacto de los libros.
Los afortunados tenían que leer las obras y volver a dejarlas en otro lugar, luego de aportar, ahora en Internet, nuevas claves para hallarlas (bookcrossing-spain.com). Así lo hicieron y hoy, cuando ha transcurrido un mes desde el inicio de aquella actividad imaginativa, se sabe que los libros ya no se encuentran en Quesada y sí en otras localidades de la provincia. De esta forma, el ‘Manual de Subcampeones’ de Manuel Molina y los otros compendios que emprendieron el viaje a lo desconocido, pueden volar alto, en completa libertad, pueden acabar en el sitio más extraño porque para esta acción de liberar libros no existen fronteras.