" Con exquisita sensibilidad"
"Alcalde de Quesada durante 11 años, su vida estuvo marcada por el buen gusto y una exquisita sensibilidad. En épocas selladas por el axioma de la dictadura, Antonio Navarrete fue capaz de "inventarse" un homenaje a Miguel Hernández ( 1.964 )y hasta consiguió que Josefina Manresa, quesadeña esposa del poeta de Orihuela, acudiera a su pueblo de origen para participar en el acto.
Luchó para que la represión no cometiera la tropelía de arrancar los versos lapidarios que Antonio Machado, su maestro, tiene grabados junto al santuario de Tíscar. Los versos siguen en la piedra. Tal vez, su argucia más significativa fue la que emprendió a la muerte de Zabaleta - Navarrete era alcalde cuando en 1.960 murió el pintor- para que la obra del artista se quedara en el pueblo."
" últimas palabras":
El comentario entre allegados era que las últimas palabras del poeta fueron " A Quesada, a Quesada", haciendo referencia al lugar donde quería que sus restos descansaran para siempre".
Página 49 de Ideal de Jaén, martes 30 de Enero de 2.007
Autor del artículo: José Antonio García-Márquez.
"Alcalde de Quesada durante 11 años, su vida estuvo marcada por el buen gusto y una exquisita sensibilidad. En épocas selladas por el axioma de la dictadura, Antonio Navarrete fue capaz de "inventarse" un homenaje a Miguel Hernández ( 1.964 )y hasta consiguió que Josefina Manresa, quesadeña esposa del poeta de Orihuela, acudiera a su pueblo de origen para participar en el acto.
Luchó para que la represión no cometiera la tropelía de arrancar los versos lapidarios que Antonio Machado, su maestro, tiene grabados junto al santuario de Tíscar. Los versos siguen en la piedra. Tal vez, su argucia más significativa fue la que emprendió a la muerte de Zabaleta - Navarrete era alcalde cuando en 1.960 murió el pintor- para que la obra del artista se quedara en el pueblo."
" últimas palabras":
El comentario entre allegados era que las últimas palabras del poeta fueron " A Quesada, a Quesada", haciendo referencia al lugar donde quería que sus restos descansaran para siempre".
Página 49 de Ideal de Jaén, martes 30 de Enero de 2.007
Autor del artículo: José Antonio García-Márquez.