QUESADA: Tres años de cárcel a un estudiante por vender 'maría'...

Tres años de cárcel a un estudiante por vender 'maría' en un instituto de Cazorla
La condena, ejemplarizante, es fruto del plan de vigilancia que la Guardia Civil mantiene en torno a centros escolares Vendió dos cogollos de menos de dos gramos a una menor

EL ESCENARIO. Instituto de Cazorla donde ocurrieron los hechos sentenciados.

Un estudiante de 19 años de Cazorla ha sido condenado a tres años de cárcel por vender droga a una menor. La sentencia, de la titular del juzgado de lo Penal 3 María Fernanda García, es claramente ejemplarizante, más si se tiene en cuenta que había menos de dos gramos de marihuana en la transacción que se castiga. La Justicia da de esta forma un respaldo firme al plan de vigilancia en los colegios que lleva a cabo la Guardia Civil en los institutos de la provincia.

La Justicia ha actuado además con mucha rapidez. El 20 de enero pasado, antes del mediodía, unos agentes que estaban de guardia en el instituto Castillo de la Yedra de Cazorla vieron a Roberto L.E. Conversar con una menor a través de la puerta del centro. Después la joven, de 17 años, saltó la valla. El acusado le entregó una cajita con dos cogollos de marihuana (y un valor estimado en el mercado de 8, 20 euros) y ella metió la mano en un bolsillo de la chaqueta de él. Roberto se marchó en su moto y la joven se fue a un callejón cerca del instituto.

Allí la sorprendió la Guardia Civil mientras se liaba un porro de 'maría'. En el bolsillo izquierdo de la chaqueta llevaba la cajita con los dos cogollos y unos papelillos sueltos.

A la una y media de la tarde los agentes del Instituto Armado encontraron a Roberto en la plaza de Tejera de Cazorla. Fue detenido. Debajo del asiento de la moto tenía una picadora con restos de marihuana y bolsitas y cajas diversas con restos de la hierba.

La magistrada considera demostrado que hubo tráfico de drogas «al haberse entregado a una menor de 17 años marihuana en la puerta del instituto, siendo indiferente que la menor hubiese pagado o no dinero a cambio, pues la simple donación constituiría delito», argumenta la magistrada.

La sentencia también concede alto valor al trabajo de los agentes de la Guardia Civil del servicio de vigilancia, que «observaron con total claridad» la transacción de la cajita del 'camello' a la menor. Se considera que la declaración de los guardias fue una «contundente prueba». Además son suficientes indicios de tráfico todos los instrumentos que el joven tenía en la moto.

MOTIVO PARA LA REFLESION Y EL DEBATE.

Hay queda eso!!